Benicàssim ya está inmersa en sus fiestas patronales de Santo Tomás de Villanueva, una cita que llena el municipio de peñas, música, gastronomía, cultura y actos para todas las edades. La programación se desarrolla del 18 al 27 de septiembre y convierte cada jornada en una sucesión de planes muy distintos, desde los actos más solemnes hasta las noches de verbena, pasando por propuestas infantiles, encuentros populares y festejos taurinos.
La semana grande arranca con el pulso habitual de estas fiestas: calles animadas, recintos que concentran buena parte del movimiento y una agenda pensada para que convivan generaciones distintas sin perder el carácter local. ¿Qué tiene de especial esta celebración? Que no se limita a un solo perfil de público, sino que reparte el protagonismo entre las peñas, las familias, la música en directo, la tradición religiosa y el ambiente de calle que marca cada septiembre en Benicàssim.

Un arranque con peñas, orquestas y ambiente de fiesta
El programa se pone en marcha con el tradicional volteo de campanas y el chupinazo de las peñas, dos señales muy reconocibles para quienes siguen de cerca las fiestas de la provincia de Castellón. A partir de ahí, el primer fin de semana concentra actividades infantiles, pasacalles, la comida de hermandad de las peñas, el Grand Prix Interpeñas y las primeras grandes noches de verbena, con las orquestas The Luxe y Gama como parte del arranque musical.
En ese primer tramo también se celebra el 40º aniversario del hermanamiento con Bad Salzdetfurth, un gesto institucional que se suma al clima festivo de estos días. El Recinto Ferial del paseo Pérez Bayer concentra buena parte de la actividad, mientras la Carpa Jove reserva espacio para el público más joven, de modo que el plan se reparte entre distintos ritmos sin perder continuidad.