Benicàssim vuelve a mirar a su pasado más elegante con la decimoquinta edición de Benicàssim Belle Époque, una cita que del 4 al 6 de septiembre transforma el Paseo Pilar Coloma y el entorno de las Villas en una escena de principios del siglo XX. Durante tres jornadas, el municipio propone un recorrido cultural y festivo que combina recreaciones históricas, música, espectáculos, mercado modernista, talleres y propuestas familiares en un formato pensado para todos los públicos.
Con más de medio centenar de actividades, la celebración se ha consolidado como uno de los planes más singulares del final del verano en la provincia de Castellón. No se trata solo de vestir el paseo con estética de época, sino de convertirlo en un espacio vivo donde patrimonio, memoria y ocio conviven con naturalidad. ¿Qué tiene esta cita para seguir creciendo quince ediciones después? Precisamente esa mezcla entre rigor histórico, participación vecinal y una ambientación que permite redescubrir Las Villas desde dentro.
A partir del 4 de septiembre, Benicàssim ofrecerá uno de esos planes que cambian la manera de recorrer un lugar conocido. El paseo, las fachadas modernistas y la propia atmósfera del entorno se convierten en parte de la programación, de modo que la visita no se limita a mirar, sino que invita a formar parte de la escena. Para quien vive en la provincia de Castellón, la propuesta llega además en un momento muy concreto del calendario: cuando el verano encara su recta final y apetecen planes que mezclen paseo, cultura y ambiente familiar.

Un aniversario que refuerza una cita ya consolidada
Cumplir quince ediciones no es un detalle menor. En el caso de Benicàssim Belle Époque, ese aniversario confirma la madurez de un proyecto que ha sabido mantenerse fiel a su idea original mientras ampliaba su alcance. La celebración ha ganado peso como una de las propuestas culturales y turísticas más reconocibles de Benicàssim, y lo ha hecho sin perder el vínculo con el origen del destino que evoca: aquel Benicàssim que nació entre villas modernistas frente al Mediterráneo.
La programación de 2026 llega con un planteamiento especialmente cuidado para esta edición conmemorativa. La organización ha preparado nuevas experiencias y ha reforzado los elementos que más identifican la cita, siempre con un criterio de respeto histórico y con un formato participativo. Ese enfoque permite que el público no quede como mero espectador, sino que encuentre múltiples formas de entrar en la ambientación, ya sea a través de una actuación, un taller, una recreación o un simple paseo entre puestos y escenas de época.
También hay una dimensión local que explica por qué este plan ha calado tanto. La alcaldesa Susana Marqués ha subrayado que la celebración sirve para poner en valor el patrimonio, la identidad y el origen turístico de Benicàssim. Esa lectura encaja con la forma en que la fiesta se ha ido asentando: como una cita que mira al pasado, pero que al mismo tiempo activa el presente del municipio y lo proyecta al resto de la provincia.