Septiembre vuelve a abrir la puerta a las noches de interior y, cuando apetece salir con calma, las coctelerías de autor ganan terreno en Castellón. Aquí no se va solo a tomar una copa: se va a buscar una carta con personalidad, un servicio que afine el pedido y un ambiente que acompañe la conversación.
Para una cita en pareja, una ronda con amigos o esa salida en la que importa más el trago que la prisa, estos locales encajan con lo que pide la noche. Hay barras pequeñas y acogedoras, cartas muy trabajadas y sitios donde el consejo del camarero marca la diferencia.
Canalla es un local pequeño y acogedor donde la barra manda y el trato cercano pesa tanto como lo que sale del vaso. La sensación al entrar es la de un sitio sin artificios, pensado para quedarse un rato y pedir con calma, ya sea una copa o una cerveza bien tirada.
Lo que lo hace especial frente a otros sitios es esa atención tan personalizada: si explicas qué te gusta y qué no, te preparan algo a medida. También deja sitio para el detalle, con chocolates de cortesía que redondean la visita y refuerzan esa idea de barra atenta y sin prisas.
Aquí conviene dejarse guiar y pedir lo que recomienden según tu gusto.
Cocteleria Absentia juega en otra liga desde la propia carta. Su propuesta tiene aire de viaje, con cócteles bautizados como destinos y una selección amplia que recorre perfiles muy distintos, del ácido y seco al dulce y tropical. Nada más entrar, se nota que aquí la idea no es servir lo de siempre, sino trabajar cada copa como una pieza propia.
Frente a otros bares, destaca por la variedad y por una forma de entender la mezcla que cuida los matices. Hay tragos con guiños muy concretos, como el uso de ingredientes poco habituales, clarificados, espumas o infusiones, y también opciones sin alcohol que no quedan como un plan de segunda. Esa amplitud lo convierte en un sitio muy sólido para quien quiere probar algo distinto de verdad.
Para acertar, merece la pena mirar la carta con calma y dejarse llevar por el perfil que más te encaje, desde lo herbal y amargo hasta lo cremoso o floral. Si vas en grupo, da juego precisamente por eso, porque cada uno puede encontrar un registro distinto sin salir del mismo sitio.
Druida Bar & Drinks es un sitio sencillo para tomar unas copas en Onda, con terraza en la plaza y ese punto de parada tranquila que funciona bien cuando no buscas ruido ni complicaciones. La escena es la de un bar cómodo para sentarse fuera y alargar la conversación con algo en la mano.
Su gancho está en los pequeños detalles de barra, sobre todo en un vermut con un toque especial y en la presencia de cerveza negra de barril, que no es lo más habitual y le da algo de carácter. No es un local para buscar una carta interminable, sino para encontrar un par de gestos bien resueltos que cambian el plan.
Si te pasas por allí, lo más lógico es ir a por ese vermut distinto o dejarte llevar por la cerveza negra si te apetece salirte de lo habitual. La terraza termina de redondear la visita, sobre todo cuando la plaza acompaña y el plan pide una copa sin prisa.
BITTER Cocktail bar es un sitio de los que van directos al grano: barra de cócteles y un trato que acompaña desde el primer minuto. La impresión es la de un local pensado para quien busca una copa bien hecha, sin ruido de más y con atención cercana.
Lo que más lo diferencia es la solidez de sus combinados, tanto con alcohol como sin alcohol. También juega a favor esa sensación de estar en manos de gente que cuida el servicio y no se limita a servir por rutina, algo que aquí se nota en el ritmo y en la forma de atender.
Si dudas, conviene pedir uno de sus cócteles de firma o dejar espacio para una versión sin alcohol, porque no se quedan como una salida menor. Es un buen sitio para ir sobre seguro cuando lo que apetece es que la copa tenga nivel y el trato esté a la altura.
BITTER Cocktail bar. Plaça Emperador Carles I, 4. Benicarló.
TRIBU tiene ese aire de local amplio y bien resuelto que encaja tanto para celebrar como para improvisar una noche larga. El espacio llama la atención por sus distintas zonas de terraza y por una terraza interior que invita a quedarse, con una mezcla de ambiente relajado y plan social muy clara.
Frente a otras coctelerías, aquí pesa mucho la versatilidad. Hay variedad de cócteles con alcohol y sin alcohol, el servicio sabe orientar según gustos y, además, el sitio suma opciones para alargar la velada con partidas de dardos o futbolín. Eso le da un punto más lúdico sin perder la barra como centro del plan.
Si vas con amigos, es fácil que funcione desde el primer minuto porque permite pedir, charlar y seguir la noche sin cambiar de sitio. También es de esos locales donde la recomendación personalizada ayuda a acertar, así que merece la pena dejarse aconsejar y probar algo que encaje con el momento.
TRIBU. Carrer de Campoamor, 10. Castelló de la Plana.
¿Con cuál de estas coctelerías de autor de Castellón te quedas para la próxima noche de interior?